La seguridad con la que alguien camina dice menos sobre su competencia real que sobre el papel que acepta interpretar
Hay una manera de caminar que se ha vuelto sospechosa, la de quien duda. El paso vacilante, el que se detiene a medio camino, el que retrocede para volver a intentar el mismo trayecto, atrae hoy una desconfianza que quizás no atraía antes. Se admira, en cambio, sin demasiado examen, al que avanza rápido y …

























